miércoles, 28 de febrero de 2018

Imaginar

Hoy les voy a pedir que le echen imaginación al asunto. Complicado no va a ser, ya que tienen a su favor el vivir en España, y eso es un matiz importante. Empiezo. Se tienen que imaginar ustedes a una anticapitalista viviendo en la capital de un país que es el más capitalista casi del mundo. Éste es Suiza, y su capital Ginebra. Se tienen que imaginar también ustedes, a una ex diputada catalana (o eso creo, porque muy claro no lo tengo) yendo a currar al parlamento con vaqueros, camisetas reivindicativas, deportivos y con un peinado con flequillo de lo más in, y ahora en su nueva residencia, esa misma ex diputada vestida como princesita y bien peinada. Se tienen que imaginar también a esa misma ex diputada catalana saltándose la ley a la torera todas las veces que ha querido y ahora en su nueva residencia, esta misma ex diputada está buscando curro de profesora de derecho en la Universidad de Ginebra, seguramente para explicar a sus futuros alumnos como saltarse la ley y como después se busca un país en donde huir y esconderse, pero que no pueda extraditar a nadie. Se tienen que imaginar que esta ex diputada catalana antes cobraba un sueldazo por estar en el parlamento catalán tocándose la breva, y a ahora vive en Ginebra y nadie sabe cómo lo hace, ni de donde le vienen los ingresos. Como han podido ustedes comprobar difícil no ha sido imaginarse nada, ya que por otro lado es lo que ha ocurrido con este elementa conocida como Anna Gabriel. Pero todas estas imaginaciones, las podía haber previsto la justicia, muy dada a imaginar cosas con los pobrecillos ciudadanos y ciudadanas, pero que cuando de verdad deben echar imaginación y máxime viendo casos parecidos anteriores (léase Puigedmooort y sus 4 secuaces y secuazas), no han actuado previniendo esta fuga de esta elementa que casi clamaba al cielo. Pero la justicia española no imaginaba o sí y a esperado a quitarse el problema, que esta tiparraca iba a huir del barco como vil rata saltando por la borda. La verdad que pensándolo con calma, la elementa ésta le ha hecho a la justicia casi un favor, ¿por qué?, pues porque es un problema menos, y porque en cualquier momento de su vida, la flequillos ahora vestida de princesa de cuento tendrá que volver cualquier día a España por cualquier motivo en particular o personal, y entonces será el momento de atraparla, si es que no hay fallos, que esa es otra, ya que hay una orden de detención dictada por el juez. Pero ya me imagino la situación cuando vuelva esta elementa. Pasará escondida como una vil delincuente (que es lo que es), y entonces entrará a su casa a ver a sus familiares. La policía catalana (eso supongo) se hará la longi y hará como que no ha visto nada. Entonces esta tiparraca saldrá otra vez de España como ha entrado, delante de los morros de los Mossos d’Esquadra y entonces dirán que aquello, que lo otro y tal y tal. Muy difícil no es imaginarse esta situación, ya que les vuelvo a recordar que vivimos en España. Es lo que nos ha tocado vivir. A parte de todo lo anterior, ustedes se pueden imaginar mil cosas, porque la situación así lo requiere. Es lo que hay, Maikel Naig. Mientras aquí estoy, viendo pasar la vida. 

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martes, 27 de febrero de 2018

Se lo pasan por el arco

Juro a ustedes por el cetro del dios Pichimichi que lo que voy a contar es cierto. Aunque comprendería que dudasen, porque en un país normal, algo así sería imposible. Pero recuerden que éste no es un país normal, sino España, un lugar donde todo disparate, por gordo que sea, tiene su asiento, y donde por poner un ejemplo clásico, una ardilla podría cruzar la Península saltando de gilipollas en gilipollas sin tocar el suelo. Como saben ustedes, y si no se lo recuerdo yo, voy cada mañana a desayunar al bar de mi amigo Pacorro. Se lo pueden tomar como una chulería por mi parte como otra cualquiera. El caso es que voy. De paso, cojo cualquier periódico que mi amigo compra y así paso el rato. Pero cabe recordar, que en este país corrupto leer un periódico es echar la pota, pero aún así lo sigo haciendo. Puede que sea masoquista, pero para enterarme de las cosas que pasan en este país desgraciado conocido como España, porque de alguna manera hay que llamarlo, tengo que hacerlo. Resulta que en uno de esos periódicos, me encontré con un una noticia que me dejó patidefuá pese al escaso margen de sorpresa que a le deja ser súbdito español. Ésta decía así: “LAS SEPULTURERAS DE ALGECIRAS DENUNCIAN QUE COBRAN 290€ MENOS AL MES QUE SUS COMPAÑEROS VARONES”. Claro, lo primero que a uno se le viene a la cabeza viendo esta clase de noticias, es como un ayuntamiento, que se mantiene gracias al dinero público, puede discriminar a personas por ser de distinto sexo. Como no puede ser de otra manera, y sabiendo de antemano que no hay sopa Hispana sin pelo dentro, me fui corriendo a la oficina y encendí el ordenata y consulté, goteante el colmillo esta noticia. En total son 3.480€ menos al año, que sus compañeros varones, con la misma categoría salarial y las mismas funciones. El hecho se viene produciendo desde hace cinco años, lo que implica que han dejado de percibir 17.400€ respecto a sus compañeros. El sindicato CSIF, que ha hecho público el caso, ha interpuesto una demanda contra el Ayuntamiento de La Línea de la Concepción en la que reclaman el derecho de estas trabajadoras municipales a recibir las mismas retribuciones que sus compañeros. Los hechos se remontan a octubre de 2013, cuando este consistorio, por necesidades de personal, modificó la categoría profesional de cuatro trabajadoras (tiene que darse cuenta ustedes que siempre se modifica las cosas a los trabajadores, nunca a los políticos de mierda que tenemos en este país), que pasaron de limpiadoras a peones sepultureros. Sin embargo, este consistorio no igualó el salario de estas empleadas con el de los hombres que ya venían realizando estas funciones en el cementerio de la localidad. El Consistorio se ha pasado por el arco del triunfo el Art. 35 de la Constitución, y el 28 del Estatuto de los Trabajadores, ambos sobre la igualdad entre sexos. Vaya tela. Mientras aquí estoy, viendo pasar la vida. 

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lunes, 26 de febrero de 2018

Los urinarios papales

Ya saben ustedes que la iglesia no es tonta, y valora mucho que sus dirigentes sepan entenderse con el poder civil, ya saben ustedes, influir pero sin llamar la atención como han hecho durante 2018 años. Pues resulta que la justicia a imputado al ex presidente Camps y el obispo auxiliar de Valencia por prevaricación, falsedad y malversación en la visita del Papa en 2006. Pero la jueza que lleva el caso, cita además a otras ocho personas como imputadas, entre ellas el ex presidente de las Corts, Juan Cotino que es el ingrediente de todas las salsas, y el ex vicepresidente de la Generalitat Víctor Campos por presuntas irregularidades en la contratación de la Fundación V Encuentro Mundial de las Familias, que está formada por el Arzobispado, la Diputación, el Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat, se constituyó para gestionar la visita a Valencia del Papa Benedicto XVI en 2016. Aunque la Iglesia aportó dinero y pagó parte de la deuda, la mayoría del dinero gastado fue de la Generalitat. Se pagaron pantallas gigantes, 7.000 urinarios y la publicidad y propaganda del evento. En total, unos 12.000.000€ gastados por la entidad que ya ha sido liquidada. Pero en donde se encuentra el quid de la cuestión es en los urinarios, los cuales fueron un símbolo de la desmesura que rodeó la organización de la visita del papa ese año. Las calles de la ciudad y los espacios próximos a los actos previstos se llenaron de hileras de urinarios móviles. Todo el aparato político del PP, con Francisco Camps en la presidencia de la Generalitat, Rita Barberá en la alcaldía de Valencia y Juan Cotino como gran impulsor del evento, se aplicó a anunciar una auténtica invasión de estos urinarios. Se estimaba que un millón de peregrinos llegarían a la ciudad. No fue así y la mayoría de los 7.000 sanitarios instalados (para las Fallas, que abarrotan Valencia, el Ayuntamiento coloca apenas algunos cientos de váteres móviles) se quedaron sin utilizar. Más de una década después, los 3,1 millones de € gastados en su alquiler forman parte de una nueva causa por corrupción abierta en un juzgado de Valencia, y claro, nadie saben donde están los dineros esos. Por eso, la juez investiga supuestos delitos de prevaricación y malversación en relación con las contrataciones realizadas por la Fundación V Encuentro Mundial de las Familias, según informó el diario las Provincias. Y ya ha comunicado que les afecta, entre otros, a Francisco Camps y al obispo auxiliar de Valencia, Esteban Escudero. El arzobispado apenas aportó los 10.000€ iniciales a una fundación que funcionó como si fuera privada cuando su financiación procedía en casi su totalidad del erario público. Solo en urinarios, mochilas para los peregrinos y publicidad gastó más de 14.000.000€. El suministro, colocación y mantenimiento de los sanitarios, de los que fue responsable la firma Acciona, costó 3.100.000€. O sea, un derroche en toda regla del cual muchos, como siempre, salieron beneficiados. Para esto mejor que no venga el Papa, porque si no es la ruina. Laus deo. Mientras aquí estoy, viendo pasar la vida. 

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