viernes, 26 de febrero de 2021

Licencia para delinquir

Será porque vivo en España y tarde o temprano tenía que ocurrir, ya que la política española es como construir una urbanización en una cañada, ya que algún día bajará el agua por ahí, aunque tarde siglos, bajará y se lo llevará todo. Pero parece ser que los políticos españoles son la raza más inmortal y destructora que existe. Inmortal, porque llevan años peleándose entre ellos, y ahí siguen, vivitos y coleando. Y destructora, porque todo lo que tocan lo destruyen sin piedad, mientras que no le saquen provecho personal al asunto. Y es en este punto, y si me permiten la discreta chulería, en donde voy a explicar mi particular punto de vista sobre el aforamiento de nuestros políticos chusqueros. El aforamiento que tiene nuestra chusma política es, a fin de cuentas, una licencia para delinquir. En los últimos años, tal vez décadas, la realidad judicial española, la cruda realidad, nos ha demostrado la existencia de tres clases de ciudadanos que existen. A saber: Los de primera, que son los miembros de la Familia Real y allegados. Éstos están por encima de la ley (aforados), pueden hacer lo que quieran y nadie se mete con ellos… No hay juez que se atreva a imputar (ahora investigar), a la Infanta Cristina, por ejemplo, y mucho menos la fiscalía, que como ya sabemos es la voz de su amo y también de quién depende. Y si algún juez que se atreve dentro de sus funciones, siempre hay un Tribunal superior que corrige la equivocada decisión inicial. Los de segunda, que son los aforados, ministros, diputados, senadores, etc. Muchos nos preguntamos que para qué sirve el Senado, sin darnos cuenta de que es un cementerio de elefantes muy útil para dotar de aforamiento a presuntos delincuentes políticos, que han estado gobernando en autonomías, diputaciones provinciales, grandes ayuntamientos, etc., y quieren tener la seguridad de que no tendrán que comparecer ante un juez normal y corriente, no vaya ser que esté loco y les empitone, es decir, les investigue, y hasta les haga padecer la pena de banquillo, esa a la que nuestro Tribunal Supremo decía que no podía ni debía condenarse al entonces presidente del gobierno, Felipe González. Así tienen la seguridad de que las querellas y denuncias contra ellos sólo se verán ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo, que ya sabemos lo comprensiva que es cuando se trata del enriquecimiento injustificado de Bono, Blanco, Barcina…, etc. Cualquier explicación y auto justificación les basta para cubrir el expediente y darle carpetazo al asunto. Y los de tercera, es decir ciudadanos de a pie, como usted y yo, o más bien contribuyentes natos, vasallos, súbditos… Pagadores de impuestos a troche y moche, a los que no se nos perdonará ni una, y que rápidamente seremos investigados, juzgados y condenados, previo paso por la prisión provisional, por cualquier chorrada que hagamos… En resumen, un sistema judicial tercermundista, más propio de un país africano que de una nación europea. ¿Será verdad que África empieza en los Pirineos?. España, año 2021. Mientras aquí estoy, viendo pasar la vida. 

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jueves, 25 de febrero de 2021

El robaperas

Hoy querido blogueros, les voy a poner lo que la televisión no te cuenta sobre Pablo Hasél. Pero para eso está MÍ libertad de expresión, y me atengo a las consecuencias. Pero y sólo pongo lo que hay por internet sobre este tipo o lo que sea este personaje. Así que no pierdan punteao. Pablo Hasél, su nombre verdadero es Pablo Rivadulla Duró, hijo de un rico empresario, Ignacio Rivadulla que fue presidente del Lérida, al que procesaron por haber dejado al equipo con 10.000.000€ de deuda. Nieto de un militar franquista (para colmo de Echeniquelicuatre), Andrés Rivadulla Buira, que persiguió a los maquis en los Pirineos. Como no valía para estudiar, ni para trabajar, ni para cantar, decidió que lo suyo era el Rap Político. Por lo que teniendo el futuro solucionado gracias a su rico papá y teniendo claro que no iba a triunfar cantando, se convierte en un progre que canta y que se da publicidad (como Las Kardashian pero a lo bestia). Dentro de esa estrategia se incardina todo lo que hace. Entre otras cosas, pidió que le pusieran un coche bomba a Patxi López, pidió que le clavasen un piolet en la cabeza a otro socialista, José Bono, dijo que le encantaba ver cómo pegaban tiros en la nuca a dirigentes del PP. Alabó a un tipo tan execrable como el ‘Camarada Arenas’, que fue el jefe de la banda terrorista Grapo en los peores años de su historia. Le condenaron a dos años de cárcel por enaltecer a ETA. Le volvieron a condenar a otros seis meses por volver a hacer apología de la banda terrorista que ha asesinado a 856 españoles. Le volvieron a condenar por pegar a un reportero gráfico en una manifestación (si se le pega un periodista y eres de izquierda no es condenable y las televisiones lo olvidan pronto). Por lo que tras serle suspendidas varias sentencias, entra en prisión, no por última, sino por la acumulación de varias sentencias que tenía pendientes. Digo esto último, para tener las cosas un poco claras y situadas, que luego hay muchos follafolios que me llamarán fascista, ultra derechista y todo eso que usan cada vez que ellos creen. Este pijo es Pablo Hasél, por este tipo ha vuelto la violencia a nuestras calles, este es el que quiere una revolución en España. Pero él será el primero que, si las cosas van mal en España, se exiliará en algún paraíso (como ya han hecho varios de su calaña) con el dinero de su rico papá, mientras los demás nos quedaremos en España, pasando hambre, escuchando tiros y pagando la factura de los destrozos. Con todo lo que está pasando en España no me puedo creer que haya gente que esté saliendo a la calle a destrozarlo todo porque un “robaperas” como Pablo Hasél, que no tiene ni una neurona en su sitio, haya sido detenido. Que un personaje tan irrelevante como ese haya generado tal ola de protestas me extraña tanto, que ni siquiera me lo creo. Más bien creo que son protestas perfectamente orquestadas desde el poder para que se hable de otra cosa, en lugar de lo que verdaderamente importa en estos momentos. Es más, no solo creo que las protestas están perfectamente organizadas, creo que los que protestan están pagados por alguien. España, año 2021. Mientras aquí estoy, viendo pasar la vida. 

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miércoles, 24 de febrero de 2021

Alentando

“Todo mi apoyo a los jóvenes antifascistas que están pidiendo justicia y libertad de expresión en las calles. Ayer en Barcelona, hoy en la Puerta del Sol. La violenta mutilación del ojo de una manifestante debe ser investigada y se deben depurar responsabilidades con contundencia”. Esto es lo más. Esto no lo dice un cualquiera. Lo dice Pablo Echenique, que según su cuenta de Twitter (no entiendo cómo la tiene todavía abierta), es “Científico de CSIC” y otras cosas que ya sabemos. Por supuesto, este señor, es Portavoz del grupo parlamentario Pod(t)mos. ¡Sí se puede¡, remata en su cuenta de Twitter. Claro que se puede, sí señor, por lo menos en eso no nos miente. Sí se puede aplaudir a los grupos de ultra izquierda desde el balcón de su casa del Bº de Salamanca. Sí se puede apoyar desde Twitter a estas guerrillas urbanas a destrozar todo lo que pillan, sin mirar si esas motos y esos coches quemados, les hacen falta a las personas para ir a ganarse el jornal, del cual luego Hacienda se lleva su pellizco para pagar a gente como Pablo Echenique. Sí se puede tener libertad de expresión cuando le interesa a él, y decirlo en Twitter, pero cuando esa libertad de expresión se convierte a día de hoy en delito de cárcel, pues el que dice las barbaridades debe de ir a la cárcel, como es el caso de este Pablo Hasel. Sí se puede aprovechar de una democracia plena, para decir y apoyar a estos grupos antifascistas, como si éstos, tuvieran manga ancha por ser de esa ideología política para destrozar todo lo que pillan a su paso. Sí se puede callar esa bocaza para no condenar las agresiones a personas que son policías y que tratan de hacer su trabajo lo mejor que pueden, sin tener apoyo de una determinada chusma política, que encima son parte del gobierno de este asqueroso país en el cual lo están convirtiendo gentuza de este calibre. Claro que sí se puede. Pero lo que a lo mejor no se puede es hacer lo que se están haciendo ciertos partidos políticos. Permitir que cualquier cosa, cualquier excusa que no comulgue con las ideas de esta izquierda y ultra izquierda, sea caldo de cultivo para destrozar mobiliario urbano, para destrozar negocios, para destrozar fachadas de viviendas, para destrozar motos y coches, porque a lo mejor las personas a las que se les destroza todo eso, no quieren saber nada ni les interesa saberlo, la movida antifascista promovida por un partido político al alentar a sus cachorros para defender supuestamente la libertad de expresión. Eso es lo que no se puede. Pero ya saben en qué país viven, quién nos gobierna, por qué el presidente del gobierno calla como una tumba, quién son estos tipejos pijos comunistas, y porque alientan a estos cachorros ultra izquierdistas. Piden justicia quemando contendores y agrediendo a personas que son policías. Como dice Echeniquelicuatre, estos ataques a estas personas que son policías, “debe ser investigada y se deben depurar responsabilidades con contundencia”. Siento lo del ojo de esa chavala, pero en su casa, seguramente no le habría pasado, porque cuando se va a la guerra, los daños colaterales con más que probables. España, año 2021. Mientras aquí estoy, viendo pasar la vida. 

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