lunes, 7 de septiembre de 2020

Comprando

No hay nada más despreciable en un político y por extensión en un partido político, que comprar los votos de los votantes para ellos hacerse ricos y tener muchos privilegios, sin recibir esos ciudadanos nada a cambio. O recibir promesas que luego no se van a materializar o simplemente tardan en llegar. Pero también lo más vomitivo de todo, es que utilicen las sedes de sus partidos para esa compra de votos. Y es así de simple, como Podemos lo hace. Monta en sus sedes oficinas para tramitar gratis el Ingreso Mínimo Vital (IMV, a partir de ahora). Una gran campaña publicitaria, para extender los tentáculos de la red clientelar de Podemos. Ya el pasado mes de junio, coincidiendo con la entrada en vigor de esta medida del Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, Podemos anunció la apertura de oficinas en casi todas sus sedes de Andalucía y la Región de Murcia, con equipos de voluntarios que ayudan a tramitar la solicitud de ese fiasco que es el IMV. En casi todos los casos, este servicio se ha mantenido a lo largo del verano. En tan sólo 10 días, la sede de Podemos en la calle León XIII de Sevilla atendió a 200 personas con un equipo de 15 voluntarios, en turnos diarios de mañana y tarde, guardando las lógicas medidas de seguridad por la pandemia, según anunció el partido morado. En la sede de Podemos en Málaga se habilitaron todos los martes y jueves, en horario de mañana y tarde, para atender a las personas interesadas en solicitar el Ingreso Mínimo Vital, cuya cuantía oscila entre los 462 y los 1.015€ al mes, en función del número de miembros de la familia. Podemos anunció que hasta 75.000 personas podrían beneficiarse de esta medida en la provincia de Málaga. Un monumental fiasco hasta el momento. Las sedes de Podemos en Murcia y Cartagena también han ofrecido este servicio de asesoramiento, de lunes a viernes con cita previa. Con menos medios, la sede de Podemos en San Fernando (Cádiz) habilitó un correo electrónico para resolver las dudas de quienes pretendan solicitar el subsidio. El partido morado ha puesto en marcha un servicio similar en sus principales sedes de Canarias. El IMV fue aprobado en el último Consejo de Ministros de mayo y el 15 de junio se abrió el plazo para solicitarlo. Aunque el encargado de tramitar las solicitudes y conceder la ayuda es el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, que dirige el socialista José Luis Escrivá, el vicepresidente Pablo Iglesias ha querido dejar claro desde el principio que se trata de la medida estrella de Podemos. Tramitando las solicitudes en sus propias sedes, el partido de Pablo Iglesias pretende convertir ahora este subsidio en un mecanismo de compra de votos para ampliar su red clientelar: quienes tramiten la solicitud en la sede de Podemos deben saber a quién deben esta ayuda, que quizá nunca les sea concedida. Porque todo ha sido un monumental fiasco. Así compran para mantenerse en el poder, ya que de otra manera no podrían hacerlo. Casta se le llama a eso. España, año 2020. Mientras aquí estoy, viendo pasar la vida. 

Compártelo:

Bookmark and Share

viernes, 4 de septiembre de 2020

Verano atípico

Nefasto. En esta palabra se puede resumir el verano de 2020. Por supuesto, dependiendo de las personas, pues ha sido más nefasto para unos que para otros, como siempre. Para los que no han cobrado todavía los ERTES ni el Ingreso Mínimo Vital, pues para ellos será un verano para olvidar, y de mandar muy lejos al gobierno de turno, por irse de vacaciones y dejarlos así, sin ingresos y sin nada. Para el presidente del gobierno, el conocido como ZPedro, su verano ha sido de los mejores, con sus vacaciones, con su falcon y con los problemas de la pandemia gestionada por los 17 disparates autonómicos, los cuales lo han toreado como han podido. Para Pablito Iglesias y su esposa, Irene Montero, ha sido un verano nefasto, ya que su intento de ir a Asturias a descansar, se volvió un poco áspero gracias en parte al recibimiento que le dieron a ambos dirigentes podemitas a la llegada a ese lugar. Pero como dirían ellos, jarabe democrático. A la vuelta a Madrid, los dirigentes podemitas se han encontrado con que un juez ha imputado a su partido por unos descuadres en sus cuentas, pero como siempre hace esta panda de dirigentes, la culpa es de las cloacas del Estado, de los medios de comunicación que van de la mano de esas cloacas y como siempre, al derribo mediático que quieren hacerle a ese partido morado que vino para solucionar justo lo que ellos están haciendo. Un verano atípico también para el turismo, ya que como bien saben los españoles, este gobierno que tenemos es de nuevo el hazmerreír del mundo entero, y hay países que se permiten el lujo de indicar a sus ciudadanos que no visiten España por miedo a que se contagien del Covid-19, cosa que viendo la cosa como marcha, no es de extrañar. Otra vez, nos hunden sin necesidad de hacer mucho más. Simplemente con aplicar la realidad de este disparate español, sobra. Los perjudicados como siempre los hosteleros, guías turísticos, bares, restaurantes, líneas aéreas, etc, etc. Verano atípico también en lo relacionado con las fiestas patronales de ciudades y pueblos españoles, por la suspensión de todas ellas. Ruina para un montón de personas relacionadas con este sector y que por supuesto el gobierno no hace nada para remediar o aliviar el problema de todas estas personas que viven de estas fiestas patronales. Verano atípico en las playas, con distancias de seguridad y medidas de distancia entre personas las cuales hacen que haya colas para bañarse. Piscinas cerradas y las que hay abiertas con aforo limitado y con medidas de seguridad y medidas de distancia entre personas. Un desastre de verano. Por si no tuviéramos poco, el mosquito del Nilo, que está haciendo también de las suyas, y ya para completar el cupo, no se sabe nada de la vuelta al cole, y lo poco que se sabe, son 17 medidas diferentes, las cuales más surrealista e insuperables entre ellas. Es lo que hay Maiklel Naig. Y todo ello a la espera de la llegada de la gripe estacional, que esa es otra. En fin. España, año 2020. Mientras aquí estoy, viendo pasar la vida. 

Compártelo:

Bookmark and Share

jueves, 3 de septiembre de 2020

Ido totalmente

 Ha sido un verano raro. Más raro que un perro verde, diría yo. Las medidas de seguridad impuestas por las autoridades para no propagar el virus del covid-19 no han servido para nada, como estamos viendo y hemos visto a lo largo del verano. Los 17 disparates autonómicos, hacen que esto sea posible. Cuándo el gobierno dejó en manos de los 17 gobernantes autonómicos el control de la pandemia, no sabía lo que hacía. O sí, viendo cómo ahora la responsabilidad es de las autoridades autonómicas y no del gobierno, cosa que ya de por sí es un logro. El ejecutivo se ha quitado de las críticas y ahora es el gobierno el que puede criticar las soluciones adoptadas por los 17 mandamases autonómicos. No hay que olvidar también, que toda solución que se tercie, tiene que pasar por las manos de un juez, y éste se convierte en el responsable de todo lo que pueda ocurrir, ya que las soluciones adoptadas, al no estar bajo el paraguas del estado de Alarma, no tienen validez hasta que un magistrado las ratifique o las deniegue, como ha sido el caso en un montón de lugares. Lo que nunca reconocerán nuestros 17 presidentes autonómicos, es que esto se está yendo de las manos sino lo ha hecho ya, y como siempre pasa en estas circunstancias, la culpa es de los ciudadanos por no ser responsables. Siempre tiene que haber un culpable, y como siempre es el ciudadano, ¿quién sino?. Hay que reconocer también la parte de culpa de los ciudadanos, aunque no la tengamos toda. El verano es para disfrutar, para relajarse, para ver a familiares y amigos, y eso es lo que hemos hecho, a costa de propagar un virus que muchas personas a día de hoy, no sabe si lo tiene o lo deja de tener, y ese el problema. No se puede intentar solucionar un problema, creando otros, como es el caso. No se puede permitir tener los bares abiertos o terrazas, en donde cuando te sientas las mascarillas no se llevan, y que pase gente 1 metro por delante de ti paseando. No se puede cargar la responsabilidad de estas medidas, a los dueños de los bares, restaurantes o terrazas, ya que ellos no son policías ni agentes de la autoridad, y no se puede permitir tantas cosas conociendo el percal y al personal de este país tan atípico ya de por sí. Ya lo dijo Eduard Von Bismarck: “La nación más fuerte del mundo es sin duda España. Siempre ha intentado autodestruirse y nunca lo ha conseguido. El día que dejen de intentarlo, volverán a ser la vanguardia del mundo”. Y con esta pandemia volvemos a ver que esas palabras se cumplen a rajatabla. Aquí cada cual se lame su propio cipote importándonos una mierda las posibles consecuencias de nuestros actos. Esta pandemia tiene difícil solución en este país, como estamos viendo y hemos visto. Venga las autoridades prohibir, prohibir y prohibir, pero nosotros actuamos como si esas prohibiciones no fueran con nosotros. Y así nos va. A las autoridades se les ha ido el problema totalmente de las manos, y esa es la cuestión. Un mando único es lo que hace falta, alguien preparado para llevar este asunto, y no 17 disparates autonómicos. Es lo que yo creo que hace falta. España, año 2020. Mientras aquí estoy, viendo pasar la vida. 

Compártelo: 

Bookmark and Share